Una noticia que nos obliga a frenar, respirar y pensar antes de compartir
Me enteré por el grupo de WhatsApp de padres, como casi todo lo importante que me pasó en los últimos años. Un papá mandó el link de La Razón con un mensaje que decía: “Mirá esto, ¿viste lo que dijo Trump?”. Y ahí estaba, en la pantalla del celular, mientras tomaba mate en el patio y mi hijo dibujaba en la mesa de la cocina.
La noticia es contundente: la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Agencia Española del Medicamento salieron a negar que exista relación entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y el autismo. ¿El motivo? Las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, que sugirió ese vínculo sin ningún respaldo científico.
Cuando leí la nota, sentí esa mezcla de bronca y alivio que ya conozco bien. Bronca porque una figura pública con semejante alcance puede sembrar miedo en familias que ya tienen bastante con lo suyo. Alivio porque, una vez más, la ciencia pone las cosas en su lugar.
Pero acá estoy, escribiendo esto, porque sé que en la Argentina esta noticia puede generar ruido. Y el ruido, cuando se trata de salud, tiene consecuencias reales.
La pregunta que todos nos hacemos
¿Cuántas veces escuchamos a alguien decir “a mi prima le pasó tal cosa con tal medicamento” y dudamos? ¿Cuántas veces leímos una cadena de WhatsApp y pensamos “habrá que ver”? La desinformación viaja más rápido que la verdad, y cuando toca temas sensibles como el embarazo y el autismo, el daño puede ser enorme.
Lo que dijeron la OMS, la EMA y la Agencia Española del Medicamento es claro: no hay evidencia científica que respalde esa teoría. Punto. No es una opinión, no es una interpretación. Es la posición de los organismos que regulan y evalúan medicamentos a nivel internacional.
Y ojo, esto no es menor. Porque cuando una familia argentina lee que el paracetamol “podría causar autismo”, pueden pasar dos cosas: que dejen de tomar un medicamento que su médico les indicó, o que sientan culpa por haberlo tomado años atrás. Las dos son malas. Las dos se pueden evitar consultando fuentes confiables como la ANMAT o las sociedades científicas.
Mi experiencia con el miedo y la culpa
Cuando a mi hijo le diagnosticaron TDAH, pasé una etapa que no le deseo a nadie. Me quedaba despierto a la noche repasando todo lo que habíamos hecho mal. ¿Habrá sido la tele? ¿La comida? ¿Ese golpe en la cabeza cuando tenía tres años? La culpa es una compañera de cama horrible.
Un día, en el grupo de padres, el Turco me mandó un audio a las tres de la mañana. Yo estaba hundido, buscando respuestas en internet a las dos de la mañana, que es el peor horario para buscar respuestas. Su voz ronca me dijo: “Vos ocupate, no te culpes”. Fue como un baldazo de agua fría que me despertó de verdad.
Eso mismo pienso cuando veo noticias como esta. La culpa no ayuda a nadie. La información verificada, sí. Por eso, cuando leas algo que te asuste, frená. Respirá. Y consultá las fuentes oficiales antes de compartir o tomar decisiones.
Qué hacer cuando la desinformación toca tu puerta
Paso 1: Verificá la fuente
Si te llega una cadena de WhatsApp o un posteo alarmante, buscá si los organismos oficiales dijeron algo al respecto. La OMS, la ANMAT, las sociedades científicas. Si no aparece en ningún lado, probablemente no sea cierto.
Paso 2: Consultá a tu médico
Nadie mejor que tu profesional de confianza para evaluar tu situación particular. Los medicamentos se recetan por una razón, y dejarlos de tomar por un rumor puede ser peligroso.
Paso 3: No compartas sin chequear
Compartir desinformación, aunque sea con buena intención, hace daño. Antes de reenviar, preguntate: ¿esto está verificado? ¿Le puede generar miedo a alguien?
Paso 4: Hablá con tu familia
Si alguien cercano te trae esta preocupación, escuchala. No la descartes de entrada. Explicá con calma lo que dicen las fuentes oficiales y ofrecete a buscar información juntos.
Paso 5: Cuidá tu salud mental
Vivir con miedo constante no le hace bien a nadie. Si la ansiedad por estas noticias te está ganando, buscá ayuda profesional. Pedir ayuda no es fallar como padre, es todo lo contrario.
Las preguntas que me llegan siempre
¿Puedo tomar paracetamol durante el embarazo?
Eso lo tiene que decidir tu médico. Lo que dicen la OMS y la EMA es que no hay evidencia que relacione el paracetamol con el autismo. Pero cada embarazo es único, y solo tu profesional de salud conoce tu historia clínica.
¿Y si ya lo tomé y mi hijo tiene autismo?
Primero, respirá. La ciencia no encontró relación causal. Segundo, el autismo no es culpa de nadie. No es algo que “se causa”, es una condición del neurodesarrollo. Tu hijo no está roto, y vos tampoco.
¿Por qué Trump dijo eso?
No puedo hablar por él. Lo que sí sé es que las declaraciones sin respaldo científico generan confusión y miedo. Por eso es tan importante acudir a las fuentes oficiales.
¿La ANMAT dijo algo?
La nota de La Razón menciona a la OMS, la EMA y la Agencia Española del Medicamento. Para el caso argentino, la ANMAT es el organismo de referencia. Siempre es buena idea consultar sus comunicados oficiales.
¿Cómo hablo con mi familia sobre esto sin que se asusten?
Con calma y con datos. Mostrales la noticia de La Razón, explicales que los organismos internacionales fueron contundentes y que no hay motivo de alarma. Y si tienen dudas, ofrecete a acompañarlos a la consulta médica.
No estás solo
Termino este mate y miro los dibujos de mi hijo en la heladera. Hay uno que me encanta: un sol con cara de cansado, como todos nosotros. Lo miro y pienso en las familias que están leyendo esto, preocupadas por una noticia que no tendría que generar miedo.
Respirá, papá, mamá: esto se transita. La ciencia está de nuestro lado, y no estamos solos. Hay profesionales, hay organismos oficiales, hay grupos de padres que te van a sostener cuando sientas que no podés más.
Hoy alcanza con lo que pudiste. Y si hoy pudiste poco, también alcanza. Mañana será otro día, y vamos a seguir aprendiendo, juntos, a criar desde el amor y no desde el miedo.
No estás roto, y tu hijo tampoco. Eso, al menos, nadie lo puede discutir.
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Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Ante cualquier duda o síntoma, consultá a tu médico o profesional de la salud. El TDAH y el autismo los diagnostican y tratan profesionales; acá compartimos experiencia, no indicaciones médicas.
